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Centros de investigación de la facultad presentaron sus líneas de trabajo y objetivos.

La alta productividad científica que están desarrollando los tres centros de investigación de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso fue destacada en la cuarta edición de las Jornadas de Investigación 2022, que año a año lleva a cabo la Coordinación de Investigación de la unidad académica.

El encuentro contó con la participación de autoridades de la facultad y el director de Innovación y Transferencia Tecnología UV, doctor Alejandro Dinamarca, junto a investigadores e investigadoras de las Escuelas de Química y Farmacia y Nutrición y Dietética, y también de otras unidades académicas de la Universidad.

“Para nuestra facultad es un privilegio poder realizar esta actividad considerando la gran cantidad de investigadoras e investigadores con vasta trayectoria con que cuentan nuestras escuelas, así como también de un importante número de académicas y académicos recién incorporados o en etapa inicial de su investigación”, afirmó Juan Ojeda, coordinador de Investigación de la Facultad de Farmacia y organizador del evento.

El doctor Ojeda agregó que “a pesar de haber sido modificada en su modalidad presencial a telemática, debido a la actual contingencia sanitaria, considero que tuvo una importante cantidad de asistentes, no sólo de nuestra facultad, sino que también de otras unidades académicas. Por otro lado, luego de cada presentación se generó un espacio de discusión muy enriquecedora sobre la temática expuesta, lo cual es justamente lo que se espera de este tipo de actividades”.

Respecto a la nueva versión del encuentro, el organizador comentó que las ediciones anteriores de esta actividad se habían centrado en dar a conocer los proyectos de investigación que se habían adjudicado las y los académicos de la facultad, pero que “en esta oportunidad el objetivo fue dar a conocer la investigación que se realiza en los centros de investigación integrados por investigadoras e investigadores de nuestras unidades académicas, debido a la importancia que reviste actualmente el trabajo colaborativo en la investigación, ya que permite potenciar los conocimientos individuales y lograr una sinergia que trae consigo una mayor competitividad y posicionamiento a nivel nacional e internacional”.

Durante la jornada se llevaron a cabo las presentaciones “Centro de Micro-Bioinnovación: desde el mesón de laboratorio hacia el sector productivo”, a cargo de la doctora Claudia Ibacache, directora del Centro de Microbionnovación (CMBi); “Obtención, evaluación de bioactividad y formulación de compuestos de origen natural”, por la doctora Tania Bahamondez, directora del Centro de Investigación Farmacopea Chilena (CIFAR); y “El comportamiento alimentario: desde las problemáticas de salud pública hacia las soluciones alimentario-nutricionales”, ofrecida por la doctora Catalina González, directora del Centro de Investigación del Comportamiento Alimentario (CEIC).

Juan Ojeda destacó, además, que “de acuerdo a lo evidenciado en las diferentes exposiciones realizadas, se observa que los tres centros tienen muy claros sus objetivos y cuál debe ser su funcionamiento para poder alcanzar sus logros. Asimismo, se pudo ver que cada integrante está muy comprometido con sus funciones al interior de cada centro, lo que se ha manifestado en la destacada productividad científica que han alcanzado en los años de funcionamiento. Al respecto, es importante destacar que los tres centros están en distintos niveles de logros, ya que existen algunos totalmente consolidados o en vías de consolidación y otros que recién han sido formados”.

 

La jornada se puede revisar en el siguiente link: https://drive.google.com/file/d/18sz_YXqUo6JEqKfFLguiJVy8_Gv2twNY/view.

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Doctora Alejandra Wiedeman se desempeña en el Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver, Canadá.

 

Si bien el área clínica es uno de los caminos que opta la mayoría de los y las nutricionistas en el país, la titulada de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso Alejandra Wiedeman, PhD, exploró un área poco explorada por estos profesionales: el campo de la Investigación, lo que le ha redituado grandes satisfacciones, según sus propias palabras.

La doctora Wiedeman actualmente trabaja como investigadora postdoctoral del Laboratorio de la doctora Angela Devlin y fue nombrada profesora asociada del Instituto de Investigación del Hospital de Niños de la Universidad de Columbia Británica de Vancouver de Canadá, donde ha desarrollado una interesante línea de investigación en nutrientes esenciales.

“Mi línea de investigación incluye estudios enfocados en los biomarcadores de nutrientes esenciales (colina, vitaminas B y DHA) en niños y niñas. Así como también, estudios en niños y niñas con problemas mentales tratados con antipsicóticos de segunda generación y el riesgo de complicaciones cardiometabólicas”, sostuvo.

Alejandra Wiedeman explicó que su interés por la investigación comenzó durante los primeros años de iniciada su carrera profesional.

“En esa etapa comencé a cuestionar el origen, los puntos de corte y recomendaciones nutricionales usados en la práctica profesional. Por ejemplo ¿en qué evidencia científica estaban basados?, ¿cuáles eran las características sociodemográficas de los participantes de esos estudios?, etcétera. Por lo cual decidí continuar mis estudios en el Programa de Magíster en Nutrición y Alimentos mención Nutrición Humana, en el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile. En ese período Fernando Pizarro, coordinador de la mención y el doctor Manuel Olivares, supervisor de tesis, fueron mis mentores, que me alentaron a continuar mi trayectoria en investigación. Finalmente, trabajando con la doctora Sheila Innis, supervisora del Programa de Doctorado, experimenté su contagiosa pasión por la investigación en nutrición y metabolismo”, afirmó.

La doctora Wiedeman destacó que “uno de los aspectos claves en la educación recibida durante mis estudios de pregrado fue la calidad y entrega de los docentes. Mi valoración por los micronutrientes, incluidas las vitaminas B, surgió durante las clases de cátedra de Catalina González. El interés en el área de Pediatría fue resultado de mis interacciones con Maritza Cáceres, durante clases y práctica profesional. Finalmente, Marcela Alviña, actual decana de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso, se integró a la carrera en mi quinto año de estudios y estuvo a cargo de la aplicación método de investigación. En general, me sentí muy bien preparada para comenzar mis estudios de postgrado gracias a lo aprendido durante mis años como alumna de la carrera de Nutrición y Dietética de la UV”, concluyó.




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Egresados

Doctora Alejandra Wiedeman se desempeña en el Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver, Canadá.

 

Si bien el área clínica es uno de los caminos que opta la mayoría de los y las nutricionistas en el país, la titulada de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso Alejandra Wiedeman, PhD, exploró un área poco explorada por estos profesionales: el campo de la Investigación, lo que le ha redituado grandes satisfacciones, según sus propias palabras.

La doctora Wiedeman actualmente trabaja como investigadora postdoctoral del Laboratorio de la doctora Angela Devlin y fue nombrada profesora asociada del Instituto de Investigación del Hospital de Niños de la Universidad de Columbia Británica de Vancouver de Canadá, donde ha desarrollado una interesante línea de investigación en nutrientes esenciales.

“Mi línea de investigación incluye estudios enfocados en los biomarcadores de nutrientes esenciales (colina, vitaminas B y DHA) en niños y niñas. Así como también, estudios en niños y niñas con problemas mentales tratados con antipsicóticos de segunda generación y el riesgo de complicaciones cardiometabólicas”, sostuvo.

Alejandra Wiedeman explicó que su interés por la investigación comenzó durante los primeros años de iniciada su carrera profesional.

“En esa etapa comencé a cuestionar el origen, los puntos de corte y recomendaciones nutricionales usados en la práctica profesional. Por ejemplo ¿en qué evidencia científica estaban basados?, ¿cuáles eran las características sociodemográficas de los participantes de esos estudios?, etcétera. Por lo cual decidí continuar mis estudios en el Programa de Magíster en Nutrición y Alimentos mención Nutrición Humana, en el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile. En ese período Fernando Pizarro, coordinador de la mención y el doctor Manuel Olivares, supervisor de tesis, fueron mis mentores, que me alentaron a continuar mi trayectoria en investigación. Finalmente, trabajando con la doctora Sheila Innis, supervisora del Programa de Doctorado, experimenté su contagiosa pasión por la investigación en nutrición y metabolismo”, afirmó.

La doctora Wiedeman destacó que “uno de los aspectos claves en la educación recibida durante mis estudios de pregrado fue la calidad y entrega de los docentes. Mi valoración por los micronutrientes, incluidas las vitaminas B, surgió durante las clases de cátedra de Catalina González. El interés en el área de Pediatría fue resultado de mis interacciones con Maritza Cáceres, durante clases y práctica profesional. Finalmente, Marcela Alviña, actual decana de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso, se integró a la carrera en mi quinto año de estudios y estuvo a cargo de la aplicación método de investigación. En general, me sentí muy bien preparada para comenzar mis estudios de postgrado gracias a lo aprendido durante mis años como alumna de la carrera de Nutrición y Dietética de la UV”, concluyó.




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Noticias
La iniciativa considera la habilitación de contenedores especiales que fueron ubicados en el hall de acceso de esta Facultad.




Una campaña destinada a concientizar a la comunidad universitaria, y a las personas en general, sobre la importancia de hacer uso racional de los medicamentos y, también, a cómo eliminarlos en forma correcta para que estos generen el menor impacto posible en el medio ambiente inició la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso.

Bajo el lema “Medicación sustentable”, la iniciativa considera -entre otras acciones- la habilitación de contenedores especiales que fueron ubicados en el hall central de la Facultad de Farmacia (Gran Bretaña 1011, Playa Ancha, Valparaíso), para que quienes estén interesados en colaborar con ella puedan deshacerse de fármacos que estén vencidos, en mal estado o que simplemente ya no usen.

Según explicó la directora de la Escuela de Química y Farmacia de la UV, Yanneth Moya, la propuesta apunta, en definitiva, a que la gente solo mantenga los medicamentos necesarios en su botiquín y no los almacene innecesariamente, evitando con ello la farmacontaminación.

“La idea surgió porque a pesar de que existe una normativa sobre cómo eliminar los medicamentos, en general ésta se aplica solo en ambientes hospitalarios a los que no tiene acceso la mayoría de las personas. Por eso, el objetivo de esta campaña es que éstas puedan dejar los fármacos que ya no usen, que estén en mal estado o que hayan expirado en lugares seguros, como nuestros contendores, para que luego nosotros los retiremos y destruyamos, ya que algunos pueden perder estabilidad y pasan a ser tóxicos. En nuestro país no existe un lugar donde la gente común y corriente pueda devolver los medicamentos no utilizados, al contrario de los países desarrollados. Por eso nos parece importante avanzar en esto y contribuir con ello al medio ambiente”, dijo la autoridad académica.


Intoxicaciones

De acuerdo con un estudio realizado por el Centro de Investigación Toxicológica CITUC, en Chile el 45% de las intoxicaciones con medicamentos son de tipo accidental (porcentaje que se eleva al 93% en el caso de los niños menores de cinco años), un 44% obedecen a motivaciones suicidas y un 8% tienen su origen en un error terapéutico o mal uso.

“Por eso no es bueno mantener medicamentos sin uso o caducados en la casa”, enfatizó Yanneth Moya.

En efecto, los grupos farmacológicos cuyos residuos suscitan mayor preocupación -acotó la especialista- son los antibióticos, los antiparasitarios y los antimicóticos; los medios de contraste radiológicos y antineoplásicos (aquellos que impiden el desarrollo o proliferación de células tumorales malignas). Otros que preocupan por su elevado consumo son los antiinflamatorios, anticonceptivos y betabloqueantes, que se usan en el tratamiento de los trastornos del ritmo cardíaco y en la cardio protección posterior a un infarto de miocardio. Por último cabe mencionar a los hipolipemiantes, que son recetados para disminuir los nivele de lípidos en sangre.


Condiciones

La directora de la Escuela de Química y Farmacia de la UV explicó que los principales fármacos candidatos a la eliminación son todos aquellos que caducaron por fecha, también los jarabes o gotitas oculares, cuyos envases quedaron abiertos por más de un mes, todo comprimido que haya cambiado alguna de sus características básicas, como color o forma, y los que estén quebrados, ya que no garantizarán la condición de esterilidad y por lo tanto podrían convertirse en tóxicos en algún minuto.

Tal como lo destalla la académica, la iniciativa -además- intenta relevar la labor de los profesionales químicos farmacéuticos, que no se restringe meramente a la práctica de dispensar medicamentos, ya que también deben preocuparse de desarrollar medicamentos sustentables con el medio ambiente y orientar a la comunidad para un idóneo manejo de residuos farmacológicos para afecta el entorno natural.

“Muchas personas eliminan sus medicamentos directo en las bolsas de basura o por las cañerías o el inodoro. Estos residuos finalmente llegan al mar y podrían estar contaminando diversos ecosistemas. Los medicamentos que son considerados peligrosos se incineran a mil grados Celsius y con un sistema de doble campana para evitar contaminar el ambiente, pero eso lo hacen empresas especializadas. Nosotros como Escuela de Química y Farmacia, lo que estamos haciendo es recolectar y enviaremos a incinerar. Por ahora los contenedores se encuentran en la Facultad de Farmacia y están todos invitados a dejar sus medicamentos en ese lugar. Sin embargo, queremos que más personas se sumen a esta campaña, ya estamos en conversaciones con otras facultades, para que la campaña recorra distintos espacios de nuestra comunidad universitaria. De modo que las personas puedan dejar allí sus medicamentos que ya no usan, generar conciencia y disminuir la farmacontaminación”, concluyó Yanneth Moya.

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​La carrera de Nutrición y Dietética, en tanto, volvió a tener el mejor resultado entre los programas UV, figurando en un destacadísimo quinto lugar nacional.




Si el año pasado la Universidad de Valparaíso había logrado un hito al ubicarse por primera vez entre las diez mejores casas de estudios chilenas en el ranking de América Economía, este año los resultados son aun mejores: la UV logró escalar otras dos posiciones, figurando octava a nivel nacional, la cual es, obviamente, su mejor posición histórica en los trece años de existencia del respetado estudio.

El gran resultado de la Universidad de Valparaíso en la edición 2021 del ranking, publicado este lunes, ratifica, además, la tendencia al alza de los últimos años. En efecto, en 2016 la UV fue 15ª; en 2017, 14ª; en 2018, 13ª; en 2019, 12ª; en 2020, décima; y este año, octava. Vale decir, en un lustro avanzó siete puestos.

La relevancia de la buena posibilidad alcanzada está dada por el hecho de que el ranking de América Economía es uno de los más prestigiosos que se realiza en el país y es, además, uno de los más exhaustivos, puesto que no se limita a ponderar sólo elementos cuantitativos -como otros estudios-, sino que también pone en valor los esfuerzos que las universidades en otras materias que son importantes para la convivencia al interior de ellas y en la forma en que se relacionan con su entorno.

Así, el ranking considera nueve categorías y todas ellas tienen una ponderación relevante, a saber: calidad docente (25%), calidad de alumnos (24%), investigación (15%), acreditación (5%), infraestructura y eficiencia financiera (8%), internacionalización (5%), inclusión y diversidad (8%), vinculación con la comunidad (5%) y vida universitaria (5%).

“Estas son grandes noticias para nuestra universidad. Si el año pasado ya había sido un logro relevante habernos ubicado entre las diez primeras, avanzar dos posiciones en esta nueva edición es tanto o más meritorio, por la dificultad que conlleva escalar posiciones cuando ya se está entre las mejores casas de estudios superiores. Este reconocimiento, además, es significativo por otras razones. En primer lugar, porque nos confirma en la senda que hemos trazado y recorrido en los últimos años y que esto se valore externamente nos da buenas señales de cara al proceso de acreditación institucional que estamos enfrentando. En segundo término, porque en este ranking tiene un peso importante la valoración que el mercado laboral otorga a cada universidad y a sus carreras, lo cual es una buen antecedente para quienes por estos días están rindiendo la Prueba de Transición para la Admisión Universitaria. Y finalmente, y en esto me quiero detener, porque el ranking de América Economía es uno de los más completos que existe, ya que pondera no sólo aspectos cuantitativos, sino que valora también elementos cualitativos que otros informes omiten. Por supuesto que los principales parámetros son la calidad de la docencia, el nivel de los estudiantes, la investigación y la infraestructura -como en todos los otros rankings-, pero también considera los avances de cada institución en inclusión y diversidad y en vinculación con el medio, pondera la vida universitaria y en las últimas ediciones otorgó puntuación extra a las casas de estudios que tienen incubadoras de negocios y programas de apoyo sicológico internos, por ejemplo”, manifestó el rector Osvaldo Corrales.

“El ranking América Economía es uno de los más prestigiosos a nivel nacional y el resultado para esta nueva versión es sumamente satisfactorio para la Universidad de Valparaíso, dado que muestra una consolidación dentro de las mejores universidades del país. Esta es la mejor posición que obtenemos desde que participamos en este ranking, en el que este año mejoramos el índice de calidad, que es el indicador global, en 2,55 puntos respecto al año anterior, obteniendo un total de 72,15 puntos. Es importante indicar que este ranking mide distintas áreas, lo que da cuenta de una medición integral a la universidad, haciendo más meritoria la posición obtenida este año”, comentó Fuad Hatibovic, director de Análisis Institucional de la UV.


También destacan las carreras
Además del ranking general por universidades, América Economía también establece una clasificación por carreras, la cual este año tuvo una importante modificación en su metodología. Fue así como aun cuando se mantiene la importancia de los criterios académicos, se consideró de manera relevante la demanda de alumnos y empleadores por las carreras en cada casa de estudio. Para ello se combinó dos indicadores: uno es la preferencia de los postulantes por cada una universidad y el otro es la elección de los empleadores al contratar a los titulados de una u otra casa de estudios.

Y aquí los resultados son altamente positivos para la UV, puesto que ubicó a siete de sus programas (de un total posible de once) entre los diez mejores del país, mejorando el resultado del año pasado, en que fueron seis.

La mejora se debió al ingreso al top ten de la carrera de Arquitectura, que el año pasado no fue considerada entre las diez mejores y en el nuevo estudio se ubicó novena.

La carrera de Nutrición y Dietética, en tanto, volvió a tener el mejor resultado entre los programas UV, figurando en un destacadísimo quinto lugar nacional. “Es una buena noticia, porque nos hemos mantenido entre las cinco mejores carreras de Nutrición y Dietética del país durante los últimos cuatro a cinco años en el ranking que desarrolla la revista América Economía. Considerando que debe haber aproximadamente unos setenta programas de Nutrición y Dietética a nivel nacional, estar entre los cinco mejores, sin ninguna duda, que es un gran logro. También nos posicionamos con la mejor ubicación dentro de las carreras de la Universidad de Valparaíso en este ranking y eso nos tiene muy contentos. Además, este logro representa un desafío para nosotros, para seguir mejorando en distintas áreas como investigación e innovación, en el trabajo del pregrado, en la oferta del postgrado y la vinculación con el medio. Son todos desafíos tremendamente importantes y nos sentimos preparados para alcanzar esas metas. Al mismo tiempo, el ranking de América Economía viene a corroborar que nuestro trabajo va por buen camino. Es una noticia que se suma a que hayamos obtenido seis años de certificación, hasta agosto del 2027, por la Agencia Acreditadora (ADC), en el mes de agosto de este año”, dijo Rafael Jiménez, director de la Escuela de Nutrición y Dietética.

También destacaron dos carreras de la Facultad de Ciencias Sociales que mejoraron sus posiciones: Psicología, que pasó del décimo lugar al séptimo, y Sociología, que avanzó de la sétima posición a la sexta.

Medicina también mejoró -avanzando de la octava a la séptima plaza- y las otras dos carreras UV ubicadas en el top ten de su disciplina fueron Odontología (octava) y Derecho (novena).

“La Universidad de Valparaíso se ubicó en el top ten en siete de las carreras analizadas. Este es un muy buen resultado, dado que este año se incluyó la carrera de Arquitectura, que obtuvo el noveno puesto, además de las carreras de Derecho, Medicina, Nutrición y Dietética, Odontología, Psicología y Sociología, que también están dentro de las diez mejores en sus respectivos rankings. Este es un importante resultado, porque muestra los avances alcanzados en los últimos años no solo por la Universidad en su conjunto, sino que también por sus carreras, posicionándonos a nivel nacional en un destacado lugar, lo que nos permite afrontar de buena forma los próximos desafíos que tenemos como institución”, manifestó Fuad Hatibovic.


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​Tras dos años sin poder llevar a cabo este hito, la ceremonia fue efectuada de manera presencial.


















La Escuela de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso tituló a 62 nuevos y nuevas farmacéuticas, correspondientes a las generaciones 2020 y 2021.

El evento contó con la asistencia de autoridades universitarias como el director general de Pregrado, Osvaldo Bizama; la decana de la Facultad de Farmacia, Marcela Alviña; la secretaria de Facultad, Jacqueline Concha; la directora de Escuela de Química y Farmacia, Yanneth Moya; la jefe de Carrera de Química y Farmacia, Marcela Escobar; el director de Escuela de Nutrición y Dietética, Rafael Jiménez; académicos y académicas, funcionarios y funcionarias, y familiares de los recién titulados y tituladas.

Tras dos años sin poder llevar a cabo este hito, por motivos de la pandemia, la ceremonia fue efectuada de manera presencial, en el auditorio de la Facultad de Arquitectura en dos horarios, a las 17:00 y 18:30 horas, para las cohortes 2020 y 2021 respectivamente, respetando las estrictas medidas sanitarias.

Ambas jornadas tuvieron momentos de mucha emotividad, no solo porque la ceremonia de titulación representa el cierre de un ciclo relevante en la vida de las y los egresados, sino que también este logro en la mayoría de los casos se alcanza gracias al apoyo de la familia. Y como es ya una tradición de la Escuela de Química y Farmacia, los padres, madres o familiares fueron los encargados de acompañar a las y los jóvenes a subir al escenario y entregarles el diploma profesional, acto que se selló con un fraternal abrazo.
Durante el evento se distinguió a los y las estudiantes con el mejor rendimiento de la carrera, reconocimiento que recayó en los estudiantes: Maximiliano Ramm Montiel y Almendra Castro Muñoz. También recibieron premios quienes se destacaron en las áreas de competencia ciudadana o de responsabilidad social, química orgánica, biología, producción de medicamentos y cosméticos, investigación, análisis de fármacos y otros, medicina alternativa, farmacología, seguimiento farmacoterapéutico y gestión farmacéutica.

La jefa de carrera de Química y Farmacia, Marcela Escobar, señaló que “es un momento muy emotivo, porque nos volvemos a encontrar con los y las estudiantes. Son muchas las emociones que te llegan, uno empieza a recordar cuando estaban en clases y ahora los ve como profesionales hechos y derechos, dado que algunos ya llevan más de un año en la práctica del ejercicio profesional. Da alegría verlos y verlas, porque ya son adultos cien por ciento preparados para la vida”.

 
Titulados y Tituladas
Katherine Araya López
Camila Araya Urtubia
Oscar Bustamante Escobar
Gonzalo Henríquez Yáñez
Victoria Labarca Cárdenas
Jordi Madariaga Burgos
Constanza Maldonado Catalán
Evelyn Parra Almendras  
Maximiliano Ramm Montiel
María Jesús Riquelme Saavedra
Silvana del Pilar Rojas Cifuentes
Andrea Salas Valdés  
Javiera Sobarzo González
María Pía Valdés Miño
David Valenzuela Ramírez
Rubén Acuña Navarrete
Rocío Alarcón Silva
Maximiliano Arellano Silva
Beatriz Behrend Keim
Fernando Bravo Celis
María Bruna Ubilla
Álvaro Bustamante Astudillo
Enzo Carozzi Correa
Felipe Isaías Carrasco Correa
Karela Carrasco Rojas
Almendra Castro Muñoz
Valentina Castro Muñoz
Diego Chávez Castillo
Gabriela Cisterna Arancibia
Héctor Díaz Valencia
Daniela Darlington Galaz
Jonathan Gallegos Catalán
Daniela Guerra Viera
Michelle del Pilar González Contreras
Claudia Herrera Novoa
Tamara Llanos Alcaíno
Cinthia Marín Devia
Camila Olavarría Sebeckis
Carlos Oyanedel Apablaza
Shirin Rezaie López
Daniela Soto Arauz
Génesis Tene Cabrera
Catalina Torres Foster
Fabián Utreras Naranjo
David Vega Bahamondez
Mahly Villagrán Naranjo
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​En la ceremonia recibieron el diploma los y las egresadas pertenecen a las generaciones 2019 y 2020.




Respetando los protocolos de aforo, distanciamiento social, pase de movilidad y uso permanente de mascarillas, entre otras medidas sanitarias, la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso realizó su primera ceremonia de titulación de manera presencial tras dos años de espera, debido a la pandemia.

Fueron sesenta egresados y egresadas, correspondientes a las generaciones 2019 (27) y 2020 (33), quienes, acompañados de un familiar, dado el aforo reducido exigido, recibieron su título profesional de nutricionista de la UV.

A la ceremonia, que se llevó a cabo en el Aula Magna de la Escuela de Derecho de la UV en dos turnos, asistieron el vicerrector académico, Carlos Becerra, y el director general de Pregrado, Osvaldo Bizama, respectivamente. Los acompañaron la decana de la Facultad de Farmacia, la nutricionista Marcela Alviña; la secretaria de Facultad, Jacqueline Concha; el director de la Escuela de Nutrición y Dietética, Rafael Jiménez; la jefa de carrera de Nutrición y Dietética, Silvia Sepúlveda; la directora de la Escuela de Química y Farmacia, Yanneth Moya; junto a profesores, profesionales del área, estudiantes, padres y familiares de los egresados que recibieron el título profesional y funcionarios.

En ese marco, Rafael Jiménez valoró el espacio de reencuentro: “Es un momento especial y una buena noticia, porque estamos regresando a la presencialidad. El día de hoy se titulan dos generaciones: 2019 y 2020. Es una actividad verdaderamente relevante, ya que es una deuda que teníamos con los estudiantes, porque hace dos años que estábamos esperando el momento oportuno para poder reunirnos. Estamos muy contentos por este retorno a actividades que para nosotros son trascendentales y forman parte de la historia de nuestra escuela. Y ésta en particular va a formar parte de la historia, por el momento que estamos viviendo”, advirtió Jiménez.

Los nuevos titulados no escondieron su emoción de poder asistir a la ceremonia de su titulación, junto a sus compañeros, profesores y familiares más cercanos. Es el caso de Francisca Pérez, quien sostuvo que “se siente una gran emoción. El hecho de estar acá, con nuestros amigos y compañeros de cursos, profesores y familia, después de tanto tiempo de un contexto bastante tedioso que se nos dio por el estallido social durante nuestras prácticas profesionales, luego la pandemia y ahora por fin poder realizar la ceremonia de titulación y de forma presencial, en realidad se siente muy reconfortante. Tras dos años que pasaron desde que egresamos y algunos ya estamos ejerciendo, pero faltaba este hito para cerrar el ciclo universitario como corresponde”.
Su compañero Ignacio González, sostuvo que “es fantástico, porque representa el punto culmine de lo que fueron estos cinco o seis años (en mi caso) de estudio. Es muy bueno que se haya podido realizar de manera presencial, ya que de verdad era lo que nosotros buscábamos, para darle un punto final a algo tan bonito como es la vida universitaria. También recojo y destaco lo que fue estar en una universidad pública, que nos sacó de la burbuja en la que todos podríamos estar acostumbrados por diferentes circunstancias, para mostrarnos la realidad y el camino hacia donde debemos apuntar como nutricionistas o profesionales de la salud”.

Asimismo, Catalina Mena indicó que “es una instancia súper emocionante para mí y mis compañeros, porque marca un cierre. Termina una etapa importante, que significó años de esfuerzo y de aprendizajes, de aprender a ser un profesional de salud con una mirada integral y en una universidad estatal, donde pudimos conocer diferentes realidades. Hoy tenemos la satisfacción de ser profesionales de esta nueva generación y como titulados de una universidad estatal debemos entregar todo lo que esté de nuestra parte a la comunidad. Para mí lo más importante y significativo es que después de tanto tiempo podamos venir a recibir este título profesional, después de dos años de haber egresado. Así se cierra de manera concreta una etapa”.

La decana, Marcela Alviña manifestó que “los hitos representan tradiciones, espacios que marcan un antes y un después. Por lo tanto, estamos muy contentos de poder brindarles a nuestros egresados este espacio de reencuentro. Para nosotros es muy importante esta ceremonia, porque brindarle al país nuevos y nuevas tituladas, que puedan contribuir con vocación de servicio y con un sentido de responsabilidad ciudadana, es una gran oportunidad de ser consecuente con lo que es una universidad pública y del Estado”.

Finalmente, Osvaldo Bizama, destacó que “es muy significativo para nuestra institución volver a realizar actividades presenciales, no solamente por ir preparando el escenario de lo que va a ser el año 2022 -en que, como ya se ha anunciado por parte del rector, volveremos a la presencialidad plena-, sino que además este tipo de encuentros permiten generar cohesión e integración de los distintos miembros de la comunidad académica, en este caso de Nutrición y Dietética, una carrera importante de nuestra universidad. Así que estoy encantado de poder participar en esta actividad”.

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El CEIC-Alimentario lo conforman trece investigadores de la Escuela de Nutrición y Dietética.


 
 
Con el lema “La investigación científica para el desarrollo sustentable”, y recalcando que dicho desarrollo debe estar centrado en el bienestar de las personas, la Escuela de Nutrición y Dietética de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso, llevó a cabo la ceremonia de lanzamiento del nuevo Centro de Investigación del Comportamiento Alimentario (CEIC-Alimentario), unidad que realizará estudios en torno a las conductas alimenticias de la población para entender los graves problemas de salud pública que enfrenta hoy el país.

El CEIC-Alimentario está conformado por un equipo multidisciplinario de trece investigadoras e investigadores de la Escuela de Nutrición UV y es dirigido por la doctora en Salud Pública Catalina González.

Rafael Jiménez, director de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso, destacó la creación del CEIC-Alimentario y puso énfasis en su importancia. “De acuerdo con las cifras publicadas por el Ministerio de Salud, como resultado de la Encuesta Nacional de Salud en Chile un 72 por ciento de la población adulta presenta sobrepeso u obesidad y este drama se extiende a la población escolar y preescolar. Hoy el país figura entre las poblaciones de mayor obesidad de los países de la OCDE y también de nuestro continente. Hay que recordar que además de aquí se derivan un abanico de patologías conocidas como enfermedades crónicas no transmisibles, que en algunos casos provocan postración y mortalidad”, advirtió.

En la misma línea, el profesor Jiménez añadió que “patologías de origen alimentario en que las conductas de los individuos, motivadas por los ambientes alimentarios instalados en nuestras comunidades, juegan un rol central en esta realidad epidemiológica y que nuestros investigadores tengan la oportunidad de profundizar en los elementos que impactan en determinados comportamientos permitirá contribuir con las necesarias soluciones que urgen para mejorar la calidad de vida de las personas”.

Catalina González aclaró que tras un año y medio de trabajo el equipo logró establecer las bases del centro y explicó que el comportamiento alimentario se refiere a todo lo relativo a la alimentación de las poblaciones. “Nuestra visión y misión apunta a generar, transferir y difundir conocimiento sobre el consumo alimentario humano desde la perspectiva de la nutrición en salud pública, los estudios dietéticos, el efecto de los nutrientes, la dieta, los alimentos en la salud humana y el marketing de alimentos”, expresó.

Además, relevó que las líneas de investigación que desarrollará el equipo de investigadores se orientarán a los estudios dietéticos, los efectos de la dieta en la salud y las enfermedades de las personas, y salud pública, entre otros.

Con relación a los objetivos, la doctora González subrayó el establecer una línea base de investigación, así como “brindar una hoja de ruta que guíe la investigación en torno a un tema común y necesario a nivel regional, nacional e internacional, impulsar el desarrollo y consolidación de la investigación en torno al estudio del comportamiento alimentario y vincular al CEIC con otros centros o equipos de investigación que tengan líneas de estudio afines o complementarias”.

La ceremonia continuó con las exposiciones de los conferencistas invitados “Investigación traslacional en Nutrición y Salud”, a cargo del doctor Francisco Pérez, director Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), y “Contribución del CEIC a las políticas públicas y los objetivos del desarrollo sostenible 2030”, que ofreció Daniela Godoy, oficial superior de Política de FAO América Latina y el Caribe.

Quienes deseen revisar las conferencias pueden hacerlo en https://www.youtube.com/watch?v=CjaYx4ciWeU.
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El equipo, conformado por dos miembros del claustro académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Facultad de Farmacia y un investigador perteneciente a la Facultad de Ciencias, se adjudicó fondos de la Academia de la Ciencia estadounidense para avanzar en la investigación.

Un grupo transdiciplinario de investigadores de la Universidad de Valparaíso se adjudicó la segunda versión del Concurso NAM-Desafío Global de Longevidad Saludable de la Academia de Ciencia de Estados Unidos. Su propuesta apunta al estudio de un innovador tratamiento, que se sustenta en el trasplante de microbiota intestinal.
 
Entre 74 postulaciones, el proyecto dirigido por el doctor Gonzalo Cruz, académico del Instituto de Fisiología de la Facultad de Ciencias UV y de la Escuela de Nutrición y Dietética de la misma casa de estudios; quien junto a su colega, la doctora Claudia Ibacache, también académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UV y directora del Centro de Micro Bioinnovación (CMBi), y el doctor Gonzalo Jorquera, investigador del Centro de Neurobiología y Fisiopatología Integrativa (CENFI-UV), fue seleccionado en el primer lugar entre las seis propuestas elegidas.
“Para nosotros es una excelente oportunidad para realizar trabajo colaborativo y transdisciplinario, en que utilizaremos nuestras distintas experticias en fisiología, farmacología, biología molecular y microbiología para resolver el problema que planteamos. En definitiva, lo que buscamos es obtener resultados experimentales sólidos que sustenten intervenciones que mejoren la calidad de vida de los adultos mayores”, afirma el doctor Gonzalo Cruz, director del proyecto.
Para la doctora Ibacache, quien también es directora del Centro de Micro Bioinnovación releva que la adjudicación de este proyecto es muy relevante debido a que combina dos áreas de investigación de gran importancia en la actualidad, que son la microbiota intestinal y su importancia en el ciclo de la vida, y la adultez.
 
“Tenemos que pensar que las expectativas de vida han aumentado de manera considerable las últimas décadas y por lo tanto, encontrar estrategias para que ese período de la vida sea lo más funcional posible es esencial. Debemos, como sociedad, no sólo aspirar a vivir más años, sino que a tener una buena calidad de vida”.
 
Agrega que “en este sentido, la adjudicación de este proyecto permite a nuestra escuela la participación en investigación de vanguardia que sentará las bases, para el desarrollo de investigaciones complementarias como es el desarrollo de alimentos funcionales enfocados en la microbiota intestinal debido al rol de esta comunidad microbiana tanto en mantener el estado de salud como el impacto de su desbalance en el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles, un área en el que el Centro de Micro Bioinnovación de la Escuela de Nutrición y Dietética lleva alrededor de cinco años trabajando. Adicionalmente, esta iniciativa fomenta la investigación interdisciplinaria donde la fisiología y la microbiología se unen en el desarrollo de ciencia aplicada en salud”.
 
Tal como lo explican los investigadores, uno de los mayores problemas de las personas al envejecer es la pérdida de masa y fuerza muscular (sarcopenia), que repercute en su autonomía física y mental.
“Los adultos mayores con una sarcopenia importante pierden su autonomía y dependen de otras personas para realizar tareas cotidianas, de hecho hay encuestas que revelan que el miedo a perder su independencia es lo que más preocupa a la población mayor”, asegura el doctor Gonzalo Jorquera, investigador principal.
Los científicos explican que uno de los mejores tratamientos para esta patología es el ejercicio físico, pero como sabemos, es una actividad que no todos los adultos mayores pueden hacer con la intensidad y cantidad suficientes. En ese contexto, se ha descrito que la microbiota intestinal de sujetos entrenados físicamente produce una serie de metabolitos, que fortalecen la función y la fuerza muscular.
“Lo que proponemos es un estudio piloto en modelos experimentales, en que extraeremos las bacterias intestinales desde las heces de individuos jóvenes y entrenados físicamente y se las daremos por vía oral a modelos envejecidos, que ya no son capaces de hacer ejercicio. Esperamos que los individuos envejecidos mejoren su fuerza muscular e incluso sus capacidades cognitivas”, sostiene el doctor Cruz.
 
En esa misma línea, el doctor Jorquera agrega que desde hace algún tiempo que se ha propuesto que existe un eje microbiota intestinal-músculo esquelético, donde las bacterias del intestino pueden regular procesos fisiológicos en órganos distantes.
“Estas alteraciones en la microbiota intestinal, que en su conjunto se conocen como disbiosis intestinal, pueden afectar la producción de metabolitos claves para la función muscular y alterar por ejemplo la permeabilidad del intestino, permitiendo el paso a la sangre de sustancias inflamatorias, nocivas para varios órganos incluido el músculo. Finalmente el ejercicio ha demostrado tener una capacidad moduladora de la microbiota intestinal, promoviendo un perfil bacteriano saludable”, revela el científico.
En este contexto, el investigador complementa que “nuestra propuesta establece que a través de un trasplante de microbiota fecal de donadores jóvenes ejercitados, podamos recuperar el perfil normal de bacterias intestinales y con esto repercutir en la función muscular. Este tratamiento de trasplante de microbiota ya se utiliza de manera muy exitosa para tratar la diarrea crónica por clostridium difficile, donde la microbiota puede administrarse a través de una colonoscopía o incluso, a través, de cápsulas orales. Es importante mencionar que a los donadores se los somete a una serie de exámenes previos para asegurar que están en un perfecto estado de salud”.
Finalmente, el doctor Cruz advierte que el trasplante de microbiota fecal es algo muy nuevo y lo innovador de su propuesta apunta a que “proponemos esta estrategia terapéutica para una condición cada vez más prevalente (el envejecimiento) y que tiene pocas alternativas de tratamiento. Hasta ahora hay pocas evidencias a nivel mundial de este enfoque para tratar la sarcopenia. Nuestra proyección, en una siguiente etapa, es diseñar la tecnología para entregar la microbiota en una cápsula que se pueda tomar como cualquier medicamento. Un aspecto importante sería que tuviera liberación controlada y que la microbiota se libere desde cápsulas o microcápsulas dentro del intestino”.
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El software será clave para la investigación en salud y en estudios de vigilancia alimentaria.


 
Un equipo multidisciplinario de investigadores en el que participa la doctora en Nutrición y Salud Pública Ángela Martínez, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso, está desarrollando un nuevo instrumento de análisis que permitirá recolectar y procesar información sobre el consumo alimenticio de la población chilena.

El programa informático se utilizará en investigaciones de salud y estudios de vigilancia alimentaria. Así lo adelantó la doctora Martínez, quien además explicó que la dieta es uno de los principales factores de riesgo relacionados con la aparición de enfermedades no transmisibles y obesidad.

“Sin embargo, a diferencia de otros factores de riesgo, como el consumo de tabaco o alcohol, la medición de dieta es mucho más compleja, debido a la dificultad en capturar de forma objetiva el consumo de alimentos en condiciones de vida normal, porque depende del autorreporte del individuo, capacidad de memoria, nivel educativo, entre otros factores”, afirmó.

Ángela Martínez advirtió que “habitualmente, los instrumentos tradicionales para evaluar dieta implican un alto costo, ya que requieren un extenso tiempo para recopilar y procesar los datos, y los softwares internacionales existentes no reflejan la composición nutricional de nuestros alimentos chilenos”.

La doctora Martínez agregó que junto con el Centro de Investigación en Ambientes Alimentarios y Prevención de Enfermedades Asociadas a la Nutrición (CIAPEC) del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos han trabajado desde hace un tiempo en el desarrollo de un prototipo de software para realizar la Encuesta Recordatorio 24 horas, llamada SER24H.

“El programa permitirá recolectar información alimentaria de manera estandarizada de alimentos y bebidas chilenas que han sido previamente vinculados a bases de datos con información nutricional. La finalidad de este proyecto es poner a disposición de los estudiantes, investigadores y profesionales un software de análisis de consumo alimentario para ser utilizado en investigación en salud y en estudios de vigilancia alimentaria”, explicó.

El proyecto de la doctora Martínez se adjudicó el Fondo Concursable de Investigación para académicos recientemente instalados (INICI-UV), iniciativa impulsada en el marco del Proyecto “Fortalecimiento del Sistema de Investigación e Innovación de la Universidad de Valparaíso”.

El financiamiento entregado por la UV le permitirá avanzar en la validación del programa. “En esta etapa vamos a comparar este software con un instrumento tradicional y evaluaremos su rendimiento, administrado presencialmente versus vía telefónica, pensando en las dificultades que tuvimos los investigadores durante la pandemia en la recolección de datos”.
Ángela Martínez agradeció el apoyo recibido para su línea de investigación. “Es trascendental, ya que tener datos objetivos, precisos y válidos, nos permiten realizar mejores intervenciones, generar y evaluar programas y políticas públicas. Estos fondos me permitirán tener una línea base para postular a futuros proyectos de financiamiento externo. Agradezco a la UV y a la Escuela de Nutrición y Dietética la oportunidad y la confianza en incentivar la investigación de académicos que recién han obtenido su grado de doctor porque, como bien sabemos, el camino de la investigación en Chile no es para nada fácil, pero aun así es muy gratificante”, concluyó.
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ADC Agencia de Calidad acreditó a la unidad académica por el período 2021-2027.


 
Una excelente noticia marcó el inicio del segundo semestre para la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso: ADC Agencia de Calidad certificó a la unidad académica por un período de seis años.

De esta manera, el programa académico, que imparte la Facultad de Farmacia desde el año 2001, estará acreditado hasta agosto de 2027.

Los saludos de felicitaciones se fueron sumando, destacando que, a pesar del contexto de pandemia que vive el país, el arduo trabajo realizado por las autoridades, junto a académicos y académicas de la carrera, dio sus frutos, logrando un alto reconocimiento de la calidad del programa.

“Este resultado es, sin duda, producto del enorme compromiso y gran trabajo desarrollado y la profunda vocación por el mejoramiento continuo de su quehacer”, señalaba el mensaje de Soledad Narea, directora general de Desarrollo Institucional y Aseguramiento de la Calidad, que además extendió sus felicitaciones a las autoridades de la Facultad de Farmacia, lideradas por su decana, Marcela Alviña; al director de Escuela, Rafael Jiménez; a las académicas Paola Vera y Ximena Ceballos, al profesor Juan Ojeda y a todas y todos quienes forman parte del claustro académico, funcionarios y funcionarias, y estudiantes que conforman la comunidad de la Escuela.

Por su parte, el coordinador de Vinculación con el Medio de la carrera, doctor Fernando Rojas, destacó que “es una gran noticia. Es una forma de aseguramiento de la calidad del servicio educativo brindado ante los estudiantes y comunidad en general”.

También dijo que “es un sello a nuestro compromiso de salvaguardar la calidad en todas las áreas que la certificación contempla: calidad del personal docente, del plan de estudios y la infraestructura, entre otros elementos de contexto, tales como la administración de la carrera, la integridad, la participación estudiantil y la vinculación con el medio. Esto permite que el proceso formativo alcance los propósitos definidos para la carrera a través del logro del perfil de egreso en los estudiantes”.

La profesora Paola Vera, quien participó activamente en el proceso de autoevaluación, señaló que “para la Escuela de Nutrición y Dietética la certificación de la carrera por seis años constituye un hito muy relevante dentro de los procesos de mejoramiento continuo. Respecto a la excelencia académica, se reconoce el excelente trabajo que viene desarrollando la carrera y la Facultad de Farmacia en las áreas de Docencia, Investigación y Vinculación con el Medio. Esta certificación nos habla de una Escuela de Nutrición y Dietética en una etapa avanzada, en crecimiento e innovación permanente, con un currículo innovado en plena maduración y un avance en Investigación que nos posiciona en un lugar relevante dentro de la Región y el país”.

La académica complementó: “Esperamos en estos seis años seguir contribuyendo desde la Universidad de Valparaíso, posicionada en la Región de Valparaíso, a desarrollar, generar y transferir conocimientos básicos y aplicados en el área de la salud de la población mediante la contribución de propuestas y soluciones de mejora en los ámbitos de la nutrición y la alimentación”.

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Doctora Alejandra Wiedeman se desempeña en el Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver, Canadá.


 
Si bien el área clínica es uno de los caminos que opta la mayoría de los y las nutricionistas en el país, la titulada de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso Alejandra Wiedeman, PhD, exploró un área poco explorada por estos profesionales: el campo de la Investigación, lo que le ha redituado grandes satisfacciones, según sus propias palabras.

La doctora Wiedeman actualmente trabaja como investigadora postdoctoral del Laboratorio de la doctora Angela Devlin y fue nombrada profesora asociada del Instituto de Investigación del Hospital de Niños de la Universidad de Columbia Británica de Vancouver de Canadá, donde ha desarrollado una interesante línea de investigación en nutrientes esenciales.

“Mi línea de investigación incluye estudios enfocados en los biomarcadores de nutrientes esenciales (colina, vitaminas B y DHA) en niños y niñas. Así como también, estudios en niños y niñas con problemas mentales tratados con antipsicóticos de segunda generación y el riesgo de complicaciones cardiometabólicas”, sostuvo.

Alejandra Wiedeman explicó que su interés por la investigación comenzó durante los primeros años de iniciada su carrera profesional.

“En esa etapa comencé a cuestionar el origen, los puntos de corte y recomendaciones nutricionales usados en la práctica profesional. Por ejemplo ¿en qué evidencia científica estaban basados?, ¿cuáles eran las características sociodemográficas de los participantes de esos estudios?, etcétera. Por lo cual decidí continuar mis estudios en el Programa de Magíster en Nutrición y Alimentos mención Nutrición Humana, en el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile. En ese período Fernando Pizarro, coordinador de la mención y el doctor Manuel Olivares, supervisor de tesis, fueron mis mentores, que me alentaron a continuar mi trayectoria en investigación. Finalmente, trabajando con la doctora Sheila Innis, supervisora del Programa de Doctorado, experimenté su contagiosa pasión por la investigación en nutrición y metabolismo”, afirmó.

La doctora Wiedeman destacó que “uno de los aspectos claves en la educación recibida durante mis estudios de pregrado fue la calidad y entrega de los docentes. Mi valoración por los micronutrientes, incluidas las vitaminas B, surgió durante las clases de cátedra de Catalina González. El interés en el área de Pediatría fue resultado de mis interacciones con Maritza Cáceres, durante clases y práctica profesional. Finalmente, Marcela Alviña, actual decana de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso, se integró a la carrera en mi quinto año de estudios y estuvo a cargo de la aplicación método de investigación. En general, me sentí muy bien preparada para comenzar mis estudios de postgrado gracias a lo aprendido durante mis años como alumna de la carrera de Nutrición y Dietética de la UV”, concluyó.

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El estudiante Daniel Rebolledo aprobó con distinción su defensa de Tesis.




El Programa de Magíster en Toxicología de la Universidad de Valparaíso marcó un nuevo hito, al graduar a su primer egresado. Se trata del estudiante Daniel Rebolledo Fuentes, quien se convirtió en el primer magíster en Toxicología formado en Chile, tras aprobar con distinción su trabajo de investigación de tesis.

El año 2019 la Universidad de Valparaíso dio inicio oficial al primer y único Magíster en Toxicología que se dicta en el país. El programa de postgrado lo imparte la Facultad de Farmacia y se orienta a formar especialistas capaces de identificar peligros y evaluar riesgos toxicológicos para el ser humano, principalmente en las áreas de toxicología fundamental y experimental, analítica, clínica o laboral. Así lo señaló la directora del programa, doctora Fernanda Cavieres, quien se mostró muy orgullosa de este hito, dado el aporte que hace la UV en la formación de nuevos especialistas y al desarrollo de la disciplina en el país.

“Todas las tesis en las que están trabajando los estudiantes del programa abordan temáticas que contribuyen al desarrollo de la toxicología de Chile”, adelantó la directora, destacando la relevancia de las investigaciones que realizan los tesistas del magíster.

Daniel Rebolledo, químico laboratorista y magíster en Medio Ambiente mención en Gestión y Ordenamiento Ambiental, defendió su tesis titulada “Efectos de la pandemia en relación con la exposición a productos de limpieza o de desinfección”, cuyo profesor guía fue el doctor Reynaldo Concha.

El estudio observó un aumento importante en la demanda de productos de limpieza y de desinfección de parte de la comunidad, derivado de la presencia en Chile del nuevo virus Sars-CoV-2, que produce Covid -19, y que en esa etapa se caracterizó por una rápida propagación en la población. Cabe consignar que nuestro país registró el primer caso detectado de coronavirus el 2 de marzo de 2020.

“De acuerdo a la información disponible, en ese momento la sobrevivencia del virus podía ser de horas o incluso días, por lo cual todo indicaba que tanto las instalaciones como las superficies deberían ser limpiadas periódicamente con algún tipo de agente que tuviera característica antimicrobiana y que fuera efectivo contra el coronavirus. Además, el Ministerio de Salud implementó y desarrolló una serie de protocolos de limpieza y desinfección de ambientes, lo que provocó un aumento en la demanda de este tipo de productos”, contextualizó Daniel Rebolledo.

El esfuerzo por sanitizar las superficies y ambientes provocó un incremento de casos de exposición a productos de limpieza y de desinfección. Tal como lo aclara el autor, el estudio se basó en datos proporcionados por el CITUC (centro que ofrece información a la población en casos de emergencias toxicológicas y químicas), dado que en Chile no existe la obligatoriedad de notificar o reportar todos los eventos de intoxicación ocurridos en el país.

“No se encontró información del número total de intoxicaciones a nivel país. Por lo tanto, una limitante del estudio es que el comportamiento de los casos de exposición, con relación a los productos evaluados, refleja solamente la dinámica de casos reportados en el CITUC y no representa la realidad nacional”, advirtió.

El estudio también reveló un alza en la exposición a estos productos desde marzo en adelante, que coincide con el incremento significativo en la demanda. “Claramente los datos del CITUC no nos brindan información que pueda demostrar un vínculo entre la exposición y los esfuerzos de limpieza, pero parece haber una clara asociación temporal por el mayor uso de estos productos”, aseguró Rebolledo.

Entre las conclusiones de la investigación destacan que los productos de mayor incidencia en los reportes de casos analizados en ocho meses de estudio fueron el cloro doméstico y el amonio cuaternario. Respecto a las circunstancias de la exposición, en la mayoría de los casos fue accidental y producto del mal uso. Los grupos etarios más expuestos en ese periodo de tiempo fueron los adultos, en mayor proporción, seguido de los lactantes.


“Se observó que el grupo adulto fue el que más aumentó la frecuencia de casos de exposición y podría tener algún tipo de relación con los esfuerzos de limpieza para Covid-19, que realizó este grupo etario”, explicó Rebolledo.

En tanto, la Región Metropolitana concentró la mayor proporción de casos. También se detectó bajo grado de severidad y ningún caso de gravedad máxima. En relación a las vías de exposición, la de mayor frecuencia fue la ingestión y mucho más bajo la inhalación.

“El aumento de casos a la exposición a productos de limpieza o de desinfección evidenció que parte de la población no cuenta con el conocimiento para el uso seguro de dichos productos. Esto pone de manifiesto que los esfuerzos de limpieza para Covid-19 en el hogar deben ir acompañados de campañas informativas sobre el uso adecuado de los productos. Además, los factores de riesgo de los cuales depende que exista la posibilidad de que los daños a la salud derivados de la exposición a productos de limpieza y de desinfección se materialice se encuentran asociados a las características del producto, los modos de aplicación y a la ausencia de medidas de prevención”, concluyó.

Finalmente, la doctora Cavieres adelantó que Daniel Rebolledo será el conferencista invitado del próximo encuentro del ciclo de seminarios del Magíster de Toxicología UV, donde presentará públicamente los resultados del estudio. La cita es el viernes 29 de octubre, a las 12 horas. Quienes deseen asistir deben inscribirse previamente en: https://reuna.zoom.us/meeting/register/tZUpcuCprzIjHNf_p2ydBZaIodhU-c_VhXYv.

 
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Académicos de la Escuela de Química y Farmacia, en alianza con la multinacional BASF, impartirán el programa que comienza el próximo 14 de octubre.



“De la digitalización a la práctica: enfoques innovadores para el diseño de productos farmacéuticos” es el nombre del curso online que realizará la Universidad de Valparaíso en alianza con la compañía BASF, de manera gratuita y con cupos limitados, a profesionales de la industria farmacéutica y estudiantes del área.

El programa, creado por profesionales de ambas entidades, cuenta con un equipo de profesores que está conformado por los doctores Tania Bahamondez y Daniel Moraga, ambos académicos de la Escuela de Química y Farmacia de la UV e impulsores de la iniciativa, junto a los colaboradores de la multinacional: Vinicius Steffen, Martín Pitowski y Cristián Farías, quienes serán los encargados de impartir el curso que se llevará a cabo desde el 14 de octubre al 16 de diciembre de 2021.

El doctor Moraga explicó los nuevos desafíos que presentan la formulación de productos farmacéuticos y cómo el curso aborda esta necesidad.

“Tradicionalmente, el diseño de formas farmacéuticas ha basado su desarrollo en la experiencia de las y los formuladores, aprovechando el crecimiento adquirido durante años de transición entre un proyecto y otro. Sin embargo, la sistematización del proceso de aprendizaje no suele estar asociado al uso de las tecnologías digitales y de gestión de información técnica. Lo que faltaba era un punto de encuentro donde la pedagogía moderna y la industria pudiesen hacerse cargo de este vacío, construyendo soluciones diseñadas por y para los usuarios. Después de todo, son las y los formuladores quienes tienen la difícil misión de conducir a la industria hacia la innovación. Necesitábamos apoyarlos”.

Agregó que “con el problema definido y el objetivo claro, junto con la profesora Tania Bahamondez buscamos entre la industria un socio estratégico que compartiera nuestra visión de modernizar el proceso de capacitación de un formulador. En ese proceso conocimos a Cristian Farías, representante de la multinacional BASF, quien nos trajo la respuesta que buscábamos. Una plataforma digital con base de datos impresionante que podía ayudar a los equipos de I+D a reducir los tiempos de formulación. Tras un proceso de meses de reuniones, propusimos la creación de este curso, donde acoplamos la gestión de la información de propiedad intelectual, y la estrategia del biodiseño para proyectos de innovación aprendida durante nuestros doctorados y dimos forma y acogida a un programa que aprovecha la plataforma de BASF”.

El doctor Daniel Moraga también destacó lo que hace único al curso es su diseño integrador y metodologías de enseñanza, lo que puede dividirse en tres aspectos: es el primer curso enfocado en sistematizar el proceso de formulación de productos innovadores; utiliza ZoomLab, herramienta digital única para la optimización de formulaciones farmacéuticas y está diseñado para que profesionales de industria y estudiantes resuelvan casos estudio en equipo.

“Es común estos días escuchar sobre la innovación, pero llevarla a cabo requiere de una estructura para gestionar la gran información que se encuentra disponible online. El curso que ofrecemos sistematiza el proceso de diseño de productos innovadores al entregar un módulo sobre gestión de la innovación y el uso de la propiedad intelectual como base para el diseño racional de productos farmacéuticos. También entregamos la estrategia de la ingeniería inversa para productos farmacéuticos donde utilizamos como insumo la propiedad intelectual para diseñar productos innovadores”.

En la misma línea añadió que “nuestros colaboradores de BASF han puesto a disposición ZoomLab, una herramienta digital con una estructura que facilita la predicción de procesos como la compresión, el recubrimiento, y la solubilidad de activos (entre otros) que buscan llegar al mercado. El alcance de la herramienta es increíble y puede ayudar a reducir los tiempos y recursos que se invierten en los laboratorios de Investigación y desarrollo de cualquier industria. Sin embargo, una herramienta como ZoomLab requiere de práctica para ser dominada. Es por esto que hemos implementado clases mixtas donde la teoría y la práctica se mezclan a través de estudio de casos donde los participantes pueden interactuar, aprender, y resolver situaciones ficticias que se asemejan a lo que viven en el día a día”.

Además el doctor Moraga subrayó que el curso es parte de un convenio que denominaron como “Academia Industrial” y fue pensado para crear espacios de interacción entre estudiantes y profesionales de industria.

“El objetivo de estas actividades es que los estudiantes puedan relacionarse con futuros empleadores, mostrando sus habilidades para resolver problemas de tecnología farmacéutica aplicada poniendo en práctica su experiencia en el uso de herramientas digitales. A su vez, los profesionales de industria pueden compartir con nuevas generaciones y actualizar sus estrategias de trabajo un ambiente de sinergismo con los estudiantes y sus pares de otras empresas.  Al fin de cuentas, ¿te imaginas aprender haciendo pero en el computador? ¿Con expertos de la industria que han vivido el proceso? La “Academia Industrial” abre esa puerta y se convierte en una oportunidad única para nuestros estudiantes, lo que nos permite validar nuestra constante misión de innovar en educación”, concluyó.

Los interesados pueden solicitar más información al correo: daniel.moraga@uv.cl.


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El CEIC-Alimentario lo conforman trece investigadores de la Escuela de Nutrición y Dietética.




Con el lema “La investigación científica para el desarrollo sustentable”, y recalcando que dicho desarrollo debe estar centrado en el bienestar de las personas, la Escuela de Nutrición y Dietética de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso, llevó a cabo la ceremonia de lanzamiento del nuevo Centro de Investigación del Comportamiento Alimentario (CEIC-Alimentario), unidad que realizará estudios en torno a las conductas alimenticias de la población para entender los graves problemas de salud pública que enfrenta hoy el país.

El CEIC-Alimentario está conformado por un equipo multidisciplinario de trece investigadoras e investigadores de la Escuela de Nutrición UV y es dirigido por la doctora en Salud Pública Catalina González.

Rafael Jiménez, director de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso, destacó la creación del CEIC-Alimentario y puso énfasis en su importancia. “De acuerdo con las cifras publicadas por el Ministerio de Salud, como resultado de la Encuesta Nacional de Salud en Chile un 72 por ciento de la población adulta presenta sobrepeso u obesidad y este drama se extiende a la población escolar y preescolar. Hoy el país figura entre las poblaciones de mayor obesidad de los países de la OCDE y también de nuestro continente. Hay que recordar que además de aquí se derivan un abanico de patologías conocidas como enfermedades crónicas no transmisibles, que en algunos casos provocan postración y mortalidad”, advirtió.

En la misma línea, el profesor Jiménez añadió que “patologías de origen alimentario en que las conductas de los individuos, motivadas por los ambientes alimentarios instalados en nuestras comunidades, juegan un rol central en esta realidad epidemiológica y que nuestros investigadores tengan la oportunidad de profundizar en los elementos que impactan en determinados comportamientos permitirá contribuir con las necesarias soluciones que urgen para mejorar la calidad de vida de las personas”.

Catalina González aclaró que tras un año y medio de trabajo el equipo logró establecer las bases del centro y explicó que el comportamiento alimentario se refiere a todo lo relativo a la alimentación de las poblaciones. “Nuestra visión y misión apunta a generar, transferir y difundir conocimiento sobre el consumo alimentario humano desde la perspectiva de la nutrición en salud pública, los estudios dietéticos, el efecto de los nutrientes, la dieta, los alimentos en la salud humana y el marketing de alimentos”, expresó.

Además, relevó que las líneas de investigación que desarrollará el equipo de investigadores se orientarán a los estudios dietéticos, los efectos de la dieta en la salud y las enfermedades de las personas, y salud pública, entre otros.

Con relación a los objetivos, la doctora González subrayó el establecer una línea base de investigación, así como “brindar una hoja de ruta que guíe la investigación en torno a un tema común y necesario a nivel regional, nacional e internacional, impulsar el desarrollo y consolidación de la investigación en torno al estudio del comportamiento alimentario y vincular al CEIC con otros centros o equipos de investigación que tengan líneas de estudio afines o complementarias”.

La ceremonia continuó con las exposiciones de los conferencistas invitados “Investigación traslacional en Nutrición y Salud”, a cargo del doctor Francisco Pérez, director Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), y “Contribución del CEIC a las políticas públicas y los objetivos del desarrollo sostenible 2030”, que ofreció Daniela Godoy, oficial superior de Política de FAO América Latina y el Caribe.

Quienes deseen revisar las conferencias pueden hacerlo en https://www.youtube.com/watch?v=CjaYx4ciWeU.

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La académica de la Facultad de Farmacia está siendo velada en la capilla del Cementerio Parque del Mar de Concón.



Con enorme tristeza la comunidad universitaria recibió la noticia del fallecimiento de la académica e investigadora de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso Patricia Carreño González, cuyo deceso se produjo este martes 5 de octubre.

Numerosos mensajes de condolencias para sus familiares y amigos se han hecho llegar, destacando la calidad humana de la académica y el comprometido trabajo que desarrolló por la Escuela de Química y Farmacia.

Además, sus colegas entregaron emotivas palabras por su partida. La recuerdan como una gran amiga y una excelente académica, que se entregó cien por ciento a la formación de sus estudiantes.

La profesora Silvia Bonilla, académica de la Escuela de Química y Farmacia, destacó las cualidades personales y dedicación por su trabajo de una gran amiga. “Patricia Carreño González, Paty, fue por sobre todas las cosas una gran amiga, una gran persona, sincera, honesta que siempre decía lo que sentía, con convicciones claras. Siempre estaba dispuesta a dar un consejo a sus estudiantes, a tender su mano para ayudar, a sacar lo mejor de cada uno de ellos, valorando a cada uno y haciéndolos que se valoraran a sí mismos. Fue verdaderamente una maestra, no solo por sus logros académicos sino por su forma de ser como persona. Era una persona inspiradora para quienes buscaban su consejo, fueran estudiantes, colegas o amigos. Quería a su profesión, a la academia, a sus estudiantes y a sus amigos”.

La profesora Bonilla agregó que “la Escuela ya no será la misma, en la oficina su recuerdo estará siempre presente en el café de la mañana, entre conversaciones de lo humano y lo divino, de lo académico y lo mundano. Para mí, que tuve la dicha de tenerla como amiga, de contar con su apoyo en los momentos buenos y también en los no tanto, solo queda decirle gracias, por todo lo compartido, por haber hecho del mundo un lugar mejor. Atesoraré por siempre el café que me preparó el día que le llevé las cosas de su oficina a su casa, tal solo unas pocas semanas atrás. Enfrentó su última etapa con valentía, entereza y sin dejar de pensar en los demás. Hasta que nos volvamos a ver”.

También el profesor Daniel Moraga, del Laboratorio de Tecnología Farmacéutica de la Escuela de Química y Farmacia, dedicó unas palabras a su amiga, colega y mentora. “Patricia Carreño dedicaba su vida a educar buenas personas, para que el producto de su trabajo fuese siempre buenos farmacéuticos. Esto significó planificar, ejecutar y verificar una asignatura altamente técnica y convertirla en una herramienta de vida para aquellos que aspiran aportar a la salud pública desde los inicios, es decir, desde la creación de la forma farmacéutica. La convicción para cumplir esa visión fue el sello de Patricia. Al discutir sobre cómo abordar a cada nueva generación, no tengo recuerdos en los que no se haya puesto al estudiante primero. Y la pandemia fue el escenario donde Patricia y su pasión por enseñar ciertamente alcanzaron su máximo punto, como una vela que arde con mayor intensidad antes de apagarse. Durante el comienzo de la pandemia, su enfermedad se revelaba y su vida dio un giro inesperado. Pero no importa cuánto le sacudía la vida una y otra vez, su norte nunca cambió. Desde su primera enfermedad el 2010 hasta el día de hoy, los estudiantes lo eran todo. Como una obsesión por servirles y dar hasta la última onza de su alma a ellos. Querida Patricia, subiste y bajaste de sus trenes de la vida y muchos te recuerdan con cariño por el equipaje que dejaste en sus vagones”.

El profesor Moraga añadió que “durante el 2020 Patricia miró a la izquierda cuando todos lo hacían a la derecha: imponiendo su dogma más importante, se atrevió a creer en los estudiantes. Esto último lo hizo con el fin de atravesar lo árido de las cámaras apagadas y remover el desánimo de sus pupilos. Implementó integrales grupales y con tiempo extenso para reflexionar las preguntas en equipo, tal como ocurre en la vida profesional de un farmacéutico. Se enfocó en el objetivo de la formación por sobre la tentación de castigar la deshonestidad. Tomó las unidades de las asignaturas y las movió como piezas de un tablero, ordenándolas con la lógica del retorno al laboratorio. Pero su visión nunca fue la de la negación ante la adversidad de la pandemia. Ella siempre lo hizo pensando en que todo estudiante merece las mismas oportunidades de aprender. En esta larga batalla para mantener la educación de calidad que tanto se le exige a nuestro equipo académico, apostaste una vez más por los estudiantes y no creo que te hayas equivocado”.

Finalmente, el académico sostuvo que “Patricia fue una maestra en el arte de cultivar bondad en el corazón de un farmacéutico y buscó constantemente maneras enseñar algo que no aparece en libros de tecnología farmacéutica: los valores de la profesión. Las evaluaciones orales estaban diseñadas para dejar salir lo mejor de los estudiantes, asistiéndolos cuando se equivocaban y guiando con mano firme sus pasos hacia la respuesta correcta. Pero Dios sabe que te vi sufrir por cada uno de esos estudiantes que no pudieron pasar la valla. Fuiste firme en cada decisión cuando no lo lograban, pero, aunque ellos no lo supieran, para ti sus derrotas eran las tuyas. Para ti, su aprendizaje era algo que te tomabas de manera personal. Amiga, colega y maestra, gracias por pavimentar el camino de los que seguimos acá. No dejaste que fuesen tus enfermedades las que te definieran y nunca buscaste usarlas como excusas. Por el contrario, planificaste, ejecutaste y verificaste la historia de la asignatura con un patrón en mente, y aquí me encuentro hoy tomando el timón y avanzando con buen ritmo la ruta que dibujaste. Solo espero saber seguir el manual de Carreño para continuar tu legado de educar buenas personas para formar buenos farmacéuticos”.

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​El equipo conformado por dos miembros del claustro académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Facultad de Farmacia y un investigador perteneciente a la Facultad de Ciencias, se adjudicaron fondos de la Academia de la Ciencia estadounidense para avanzar en la investigación.




Un grupo transdiciplinario de investigadores de la Universidad de Valparaíso se adjudicó la segunda versión del Concurso NAM-Desafío Global de Longevidad Saludable de la Academia de Ciencia de Estados Unidos. Su propuesta apunta al estudio de un innovador tratamiento, que se sustenta en el trasplante de microbiota intestinal.

 
Entre 74 postulaciones, el proyecto dirigido por el doctor Gonzalo Cruz, académico del Instituto de Fisiología de la Facultad de Ciencias UV y de la Escuela de Nutrición y Dietética de la misma casa de estudios; quien junto a su colega, la doctora Claudia Ibacache, también académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UV y directora del Centro de Micro Bioinnovación (CMBi), y el doctor Gonzalo Jorquera, investigador del Centro de Neurobiología y Fisiopatología Integrativa (CENFI-UV), fue seleccionado en el primer lugar entre las seis propuestas elegidas.

 
“Para nosotros es una excelente oportunidad para realizar trabajo colaborativo y transdisciplinario, en que utilizaremos nuestras distintas experticias en fisiología, farmacología, biología molecular y microbiología para resolver el problema que planteamos. En definitiva, lo que buscamos es obtener resultados experimentales sólidos que sustenten intervenciones que mejoren la calidad de vida de los adultos mayores”, afirma el doctor Gonzalo Cruz, director del proyecto.

 
Tal como lo explican los investigadores, uno de los mayores problemas de las personas al envejecer es la pérdida de masa y fuerza muscular (sarcopenia), que repercute en su autonomía física y mental.

 
“Los adultos mayores con una sarcopenia importante pierden su autonomía y dependen de otras personas para realizar tareas cotidianas, de hecho hay encuestas que revelan que el miedo a perder su independencia es lo que más preocupa a la población mayor”, asegura el doctor Gonzalo Jorquera, investigador principal.

 
Ambos científicos explican que uno de los mejores tratamientos para esta patología es el ejercicio físico, pero como sabemos, es una actividad que no todos los adultos mayores pueden hacer con la intensidad y cantidad suficientes. En ese contexto, se ha descrito que la microbiota intestinal de sujetos entrenados físicamente produce una serie de metabolitos, que fortalecen la función y la fuerza muscular.

 
“Lo que proponemos es un estudio piloto en modelos experimentales, en que extraeremos las bacterias intestinales desde las heces de individuos jóvenes y entrenados físicamente y se las daremos por vía oral a modelos envejecidos, que ya no son capaces de hacer ejercicio. Esperamos que los individuos envejecidos mejoren su fuerza muscular e incluso sus capacidades cognitivas”, sostiene el doctor Cruz.

 
En esa misma línea, el doctor Jorquera agrega que desde hace algún tiempo que se ha propuesto que existe un eje microbiota intestinal-músculo esquelético, donde las bacterias del intestino pueden regular procesos fisiológicos en órganos distantes.

 
“Estas alteraciones en la microbiota intestinal, que en su conjunto se conocen como disbiosis intestinal, pueden afectar la producción de metabolitos claves para la función muscular y alterar por ejemplo la permeabilidad del intestino, permitiendo el paso a la sangre de sustancias inflamatorias, nocivas para varios órganos incluido el músculo. Finalmente el ejercicio ha demostrado tener una capacidad moduladora de la microbiota intestinal, promoviendo un perfil bacteriano saludable”, revela el científico.

 
En este contexto, el investigador complementa que “nuestra propuesta establece que a través de un trasplante de microbiota fecal de donadores jóvenes ejercitados, podamos recuperar el perfil normal de bacterias intestinales y con esto repercutir en la función muscular. Este tratamiento de trasplante de microbiota ya se utiliza de manera muy exitosa para tratar la diarrea crónica por clostridium difficile, donde la microbiota puede administrarse a través de una colonoscopía o incluso, a través, de cápsulas orales. Es importante mencionar que a los donadores se los somete a una serie de exámenes previos para asegurar que están en un perfecto estado de salud”.

 
Finalmente, el doctor Cruz advierte que el trasplante de microbiota fecal es algo muy nuevo y lo innovador de su propuesta apunta a que “proponemos esta estrategia terapéutica para una condición cada vez más prevalente (el envejecimiento) y que tiene pocas alternativas de tratamiento. Hasta ahora hay pocas evidencias a nivel mundial de este enfoque para tratar la sarcopenia. Nuestra proyección, en una siguiente etapa, es diseñar la tecnología para entregar la microbiota en una cápsula que se pueda tomar como cualquier medicamento. Un aspecto importante sería que tuviera liberación controlada y que la microbiota se libere desde cápsulas o microcápsulas dentro del intestino”.

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La ceremonia del Medio Farmacéutico se llevó a cabo de manera remota e incluyó la entrega simbólica de la piocha institucional.



Desde la próxima semana, 65 estudiantes de la Carrera de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso iniciarán su primera práctica profesional en distintas ciudades del país. Este hito se celebra con la ceremonia del Medio Farmacéutico, que organiza la Escuela de Química y Farmacia y en la que participan los alumnos y sus familias.

Dadas las condiciones sanitarias que vive el país, el evento se llevó a cabo de manera remota, sin embargo, no perdió el simbolismo y la relevancia que ha adquirido con el tiempo en la formación de los estudiantes.

Asistieron a la ceremonia autoridades de la Facultad de Farmacia, académicos, funcionarios y estudiantes junto a sus familiares.

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de la jefa de Carrera Química y Farmacia, Marcela Escobar, quien además es representante de la Junta Directiva UV. “La ceremonia del Medio Farmacéutico es un hito importante para los estudiantes de Química y Farmacia, abre el camino hacia la farmacia comunitaria, en un centro de salud, donde realizan su primera práctica profesional, enfrentando con responsabilidad, proactividad y profesionalismo las experiencias que llegaran a sus vidas”, señaló.

La charla magistral de la ceremonia estuvo a cargo de la química farmacéutica Katherine Farías, quien expuso “Conociendo nuestra profesión desde la farmacia comunitaria”.

Posteriormente, se dio paso a la entrega simbólica de las piochas institucionales, que distinguen a los estudiantes de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso durante su proceso de práctica profesional.

Medios Farmacéuticos

Francisco Andaur; Constanza Araos, Ignacio Araya; Benjamín Astudillo, Escarlett Avendaño; Marlene Casas, Paula Chamorro, Carolina Cofré, Deborah Cordovez; Nicolás Cortés, Roció Dávila, Carolina Delgado, Aracely Díaz, Natalia Díaz, Madeline Díaz, Michelle Donoso, María Paz Escobar, Javiera Espinoza, Eileen Fernández, Benjamín Figueroa, Tomás Figueroa, Fabiola Figueroa, Gabriela Gajardo, Javiera Gallardo, Gonzalo Gallegos, Iván García, Henry Garrido, Andrea González, Damari Gutiérrez, Bastián Hernández, Andrea Illanes, Matías Latorre, Martín Leiva, Valentina Martínez, Paulina Medina , Javiera Menares, Daniela Molina, Benjamín Morales, Maira Munizaga, Rafaela Ojeda, Tomás Oyarzo, Juliana Parraguez, Manuela Pizarro, Alejandra Rivera, Gloria Rojas, Carolina Román, Camila Ruiz, Luis Saavedra, Rocío Salazar, Ariel Sandoval, Amanda Sepúlveda, Catalina Pailamilla, Leandro Soto, Diego Tapia, Sebastián Tobar, Agustín Toro, Angely Troncoso, Jorge Urzúa, Nicole Valdés, Camila Vásquez , Camilo Veragua, Sofía Vergara, Kevin Viancos, Claudia Vivallo y Bryan Arias.

 
 
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El software será clave para la investigación en salud y en estudios de vigilancia alimentaria.




Un equipo multidisciplinario de investigadores en el que participa la doctora en Nutrición y Salud Pública Ángela Martínez, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso, está desarrollando un nuevo instrumento de análisis que permitirá recolectar y procesar información sobre el consumo alimenticio de la población chilena.


El programa informático se utilizará en investigaciones de salud y estudios de vigilancia alimentaria. Así lo adelantó la doctora Martínez, quien además explicó que la dieta es uno de los principales factores de riesgo relacionados con la aparición de enfermedades no trasmisibles y obesidad.


“Sin embargo, a diferencia de otros factores de riesgo, como el consumo de tabaco o alcohol, la medición de dieta es mucho más compleja, debido a la dificultad en capturar de forma objetiva el consumo de alimentos en condiciones de vida normal, porque depende del autorreporte del individuo, capacidad de memoria, nivel educativo, entre otros factores”, afirmó.


Ángela Martínez advirtió que “habitualmente, los instrumentos tradicionales para evaluar dieta implican un alto costo, ya que requieren un extenso tiempo para recopilar y procesar los datos, y los softwares internacionales existentes no reflejan la composición nutricional de nuestros alimentos chilenos”.


La doctora Martínez agregó que junto con el Centro de Investigación en Ambientes Alimentarios y Prevención de Enfermedades Asociadas a la Nutrición (CIAPEC) del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos han trabajado desde hace un tiempo en el desarrollo de un prototipo de software para realizar la Encuesta Recordatorio 24 horas, llamada SER24H.


“El programa permitirá recolectar información alimentaria de manera estandarizada de alimentos y bebidas chilenas que han sido previamente vinculados a bases de datos con información nutricional. La finalidad de este proyecto es poner a disposición de los estudiantes, investigadores y profesionales un software de análisis de consumo alimentario para ser utilizado en investigación en salud y en estudios de vigilancia alimentaria”, explicó.


El proyecto de la doctora Martínez se adjudicó el Fondo Concursable de Investigación para académicos recientemente instalados (INICI-UV), iniciativa impulsada en el marco del Proyecto “Fortalecimiento del Sistema de Investigación e Innovación de la Universidad de Valparaíso”.


El financiamiento entregado por la UV le permitirá avanzar en la validación del programa. “En esta etapa vamos a comparar este software con un instrumento tradicional y evaluaremos su rendimiento, administrado presencialmente versus vía telefónica, pensando en las dificultades que tuvimos los investigadores durante la pandemia en la recolección de datos”.


Ángela Martínez agradeció el apoyo recibido para su línea de investigación. “Es trascendental, ya que tener datos objetivos, precisos y válidos, nos permiten realizar mejores intervenciones, generar y evaluar programas y políticas públicas. Estos fondos me permitirán tener una línea base para postular a futuros proyectos de financiamiento externo. Agradezco a la UV y a la Escuela de Nutrición y Dietética la oportunidad y la confianza en incentivar la investigación de académicos que recién han obtenido su grado de doctor porque, como bien sabemos, el camino de la investigación en Chile no es para nada fácil, pero aun así es muy gratificante”, concluyó.

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​ADC Agencia de Calidad acreditó a la unidad académica por el período 2021-2027.



Una excelente noticia marcó el inicio del segundo semestre para la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso: ADC Agencia de Calidad certificó a la unidad académica por un período de seis años.

De esta manera, el programa académico, que imparte la Facultad de Farmacia desde el año 2001, estará acreditado hasta agosto de 2027.

Los saludos de felicitaciones se fueron sumando, destacando que, a pesar del contexto de pandemia que vive el país, el arduo trabajo realizado por las autoridades, junto a académicos y académicas de la carrera, dio sus frutos, logrando un alto reconocimiento de la calidad del programa.

“Este resultado es, sin duda, producto del enorme compromiso y gran trabajo desarrollado y la profunda vocación por el mejoramiento continuo de su quehacer”, señalaba el mensaje de Soledad Narea, directora general de Desarrollo Institucional y Aseguramiento de la Calidad, que además extendió sus felicitaciones a las autoridades de la Facultad de Farmacia, lideradas por su decana, Marcela Alviña; al director de Escuela, Rafael Jiménez; a las académicas Paola Vera y Ximena Ceballos, al profesor Juan Ojeda y a todas y todos quienes forman parte del claustro académico, funcionarios y funcionarias, y estudiantes que conforman la comunidad de la Escuela.

Rafael Jiménez, director de la Escuela de Nutrición y Dietética, relevó que “este ha sido un nuevo reconocimiento del importante impulso que la Escuela de Nutrición y Dietética ha tenido, en términos de calidad, durante los últimos años. Junto con la certificación de seis años conseguida en enero del 2015 y ratificada hoy, nuestra unidad se ha posicionado dentro de los primeros lugares del ranking de América Economía durante los años 2018, 2019 y 2020. Esta nueva certificación por seis años enorgullece a nuestro equipo, en tanto fortalece nuestra confianza de estar ofreciendo, a las familias de la región, un programa de pregrado de calidad. Del mismo modo, nos obliga a estar en la permanente alerta que impone la mejora contínua”.

Además acotó que “la reciente certificación obtenida en un ambiente de inesperadas condiciones de incertidumbre, deja de manifiesto la fortaleza del equipo de académicos y funcionarios de la Escuela, para sobreponerse a las dificultades que el ambiente de trabajo en casa significó y que corrió en forma paralela con la reconversión de la carrera, desde la presencialidad a una virtualidad desconocida, con el desafío de no afectar el aprendizaje de los estudiante. Un importante hito que contó con el incondicional apoyo de las profesionales de la Dirección General de Desarrollo Institucional y aseguramiento de la calidad y que deja de manifiesto un sentido del todo, donde las unidades cuentan con el potente entorno logístico que provee la institución desde cada una de sus áreas”.

Asimismo el director de la Escuela de Nutrición y Dietética, hizo una mención especial para los integrantes del comité de autoevaluación de la unidad académica, “cuyo trabajo constante y comprometido consiguió los frutos que hoy todos degustamos”, sostuvo.

La secretaria de Facultad de Farmacia, doctora Jacqueline Concha, coincidió con el director en cuanto a que la certificación de la carrera de Nutrición y Dietética por seis años es el fruto del trabajo permanente.

“Validar de nuevo su proceso de innovación curricular demuestra que los integrantes del programa realizan docencia de excelencia, se tienen los objetivos claros, se desarrollan evaluaciones en concordancia con el resultado de los logros esperados para cada asignatura. De más está decir que en un periodo de alta incertidumbre por la crisis sanitaria que nos aqueja, han aflorado enormes fortalezas, y esto se evidencia en el hecho que todos los académicos y académicas fueron capaces de adaptarse al uso de metodologías de enseñanza-aprendizaje no tradicionales que para algunos era completamente desconocido y aun así se han enfrentado positivamente a este nuevo reto, sin perder de vista el centro de atención “los estudiantes”. En este escenario el alcanzar una nueva certificación tiene doble mérito, por un lado, fue posible traspasar a los pares evaluadores que el trabajo se hizo y se sigue haciendo con calidad educativa, y segundo asegurar la calidad del proceso formativo a estudiantes que han puesto su futuro en tus manos”, planteó.

Por su parte, el coordinador de Vinculación con el Medio de la carrera, doctor Fernando Rojas, destacó que “es una gran noticia. Es una forma de aseguramiento de la calidad del servicio educativo brindado ante los estudiantes y comunidad en general”.

También dijo que “es un sello a nuestro compromiso de salvaguardar la calidad en todas las áreas que la certificación contempla: calidad del personal docente, del plan de estudios y la infraestructura, entre otros elementos de contexto, tales como la administración de la carrera, la integridad, la participación estudiantil y la vinculación con el medio. Esto permite que el proceso formativo alcance los propósitos definidos para la carrera a través del logro del perfil de egreso en los estudiantes”.

La profesora Paola Vera, quien participó activamente en el proceso de autoevaluación, señaló que “para la Escuela de Nutrición y Dietética la certificación de la carrera por seis años constituye un hito muy relevante dentro de los procesos de mejoramiento continuo. Respecto a la excelencia académica, se reconoce el excelente trabajo que viene desarrollando la carrera y la Facultad de Farmacia en las áreas de Docencia, Investigación y Vinculación con el Medio. Esta certificación nos habla de una Escuela de Nutrición y Dietética en una etapa avanzada, en crecimiento e innovación permanente, con un currículo innovado en plena maduración y un avance en Investigación que nos posiciona en un lugar relevante dentro de la Región y el país”.

La académica complementó: “Esperamos en estos seis años seguir contribuyendo desde la Universidad de Valparaíso, posicionada en la Región de Valparaíso, a desarrollar, generar y transferir conocimientos básicos y aplicados en el área de la salud de la población mediante la contribución de propuestas y soluciones de mejora en los ámbitos de la nutrición y la alimentación”.

 

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La distinción la lograron en el Congreso Nacional de Estudiantes de Química y Farmacia.




Una destacada participación tuvieron los estudiantes de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso en la competencia Premios Clinical Skills, que se llevó a cabo en el marco del XIX Congreso Nacional de Estudiantes de Química y Farmacia (CONEQYF), que se llevó a cabo en línea.


Dos equipos de la UV se quedaron con los dos primeros lugares de la competencia. Se trata de los equipos conformados por Pamela Hernández, Francisca Medina y David Meneses, quienes lideraron el podio, y Pía Aguilar, Rocío Alarcón y Laura Leiva, que obtuvieron la segunda posición.


El secretario general del Centro de Estudiantes de la carrera de Química y Farmacia UV, Fabián Tadres, explicó que el “Clinical Skills”, tal como lo señala su nombre en inglés, es una competencia de habilidades clínicas, que se desarrolló, en primera instancia, en el Congreso Mundial de la Federación Internacional de Estudiantes de Farmacia. Luego esta competencia se ha ido replicando en los distintos congresos de estudiantes de Farmacia desarrollados a nivel continental y nacional.


“El objetivo de esta competencia es brindar la oportunidad educativa para que los competidores demuestren sus conocimientos farmacéuticos clínicos, además de concientizar sobre la importancia del o la químico/a farmacéutico/a en la atención directa con el paciente”, sostuvo.


Tadres señaló que la competencia no fue fácil, dado que los estudiantes UV debieron competir con once equipos a nivel nacional.


“El trabajo consistía en que cada equipo tenía que resolver un caso clínico. Los trabajos que resultaron ganadores fueron aquellos que, luego de ser revisados por los jueces, en una primera ronda, obtuvieron la mejor calificación en una escala del 1 al 7. Posteriormente, un tercer juez, mediante la pauta de evaluación y su criterio, estableció quienes debían ser el primer y segundo lugar de esta competencia”, detalló.


El dirigente afirmó que, según lo expresado por el equipo ganador, el premio representaba una instancia de probar tanto sus conocimientos académicos como personales. Asimismo, esta competencia les permite probar si los conocimientos adquiridos a lo largo de la carrera son acordes a lo que se espera de un o una químico/a farmacéutico/a en el área clínica. Además, les da la posibilidad de participar como equipo, enfrentarse a problemas de la vida real y competir con alumnos que están en la misma instancia académica que ellos, los cuales se convertirán en sus futuros colegas. También los motiva a participar en futuros concursos de la misma índole y es una buena oportunidad para estimular a más estudiantes de la carrera a que participen en concursos académicos.


Fabián Tadres relevó que durante el año 2015, cuando la UV fue sede de CONEQYF, se fundó lo que es hoy la Sociedad Científica de Estudiantes de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso (SOCEQYF UV). Además, destacó que académicos de la UV han participado como jueces evaluadores y expositores en este evento. Y agregó que, gracias a la versión remota que tuvo el congreso este año, la convocatoria de estudiantes UV fue bastante alta.

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 La aplicación informática, desarrollada por un académico de la Facultad de Farmacia UV, obtuvo importante distinción internacional.




Una innovadora aplicación informática permite mejorar la eficiencia en el manejo de inventarios de farmacias y de servicios de alimentación en tiempos de pandemia.

Se trata de una herramienta desarrollada por el investigador de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso Fernando Rojas, que en base a un algoritmo de toma decisiones se alimenta con datos de la demanda de los productos registrados para decidir los tamaños de lotes óptimos a ordenar, con la finalidad de obtener los mínimos costos totales de esta decisión, los cuales involucran la compra, el almacenamiento, el costo de ordenar y la valorización del posible desabastecimiento.

La aplicación podrá comenzar a ser utilizada por diversas instituciones como farmacias administradas por las corporaciones municipales de Valparaíso y de Concón y otras de hospitales pertenecientes al Servicio de Salud San Felipe-Los Andes y algunos servicios de alimentación de la Región de Valparaíso.

“Nuestros resultados preliminares hablan de ahorros en torno a un 20 por ciento en farmacias y cifras superiores al 50 por ciento en algunas categorías de productos de servicios de alimentación”, afirma el investigador.

Tal como lo señala el doctor Rojas, quien además es académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UV, desde que se inició la pandemia han existido cambios en los patrones de demanda, dado que algunos artículos, tales como los fármacos utilizados en tratamientos paliativos de Covid-19 y también ciertos alimentos utilizados en la dietoterapia de esta enfermedad, han tenido aumentos explosivos en la demanda, mientras que otros dejan de comprarse, ralentizando su consumo.

“Estos cambios en los patrones de demanda deben ser correctamente modelados para no producir decisiones de compra donde tengamos desabastecimiento o acumulación de productos”, advierte el académico.

La aplicación se desarrolló en el marco de su proyecto Fondecyt de Iniciación, que culmina el año 2022.

“Hasta el momento nuestros principales resultados han ido perfeccionando esta herramienta para la toma de decisiones de abastecimiento mediante el desarrollo de modelos útiles ante demanda de tipo intermitente, casos de cambio de patrones de demanda como los ocurridos en la pandemia y la posibilidad de trabajar con compras de agrupaciones de productos adaptados a escenarios desplegados en tiempos de Covid-19”, asegura.


Reconocimiento internacional

Por este último trabajo, recientemente publicado en Science Direct, el doctor Rojas obtuvo el premio internacional al “Mejor Investigador” en el Congreso Primary Care 2021, organizado por Global Awards on Primary Healthcare and Medicare, por su aplicabilidad como política de abastecimiento en Atención Primaria de Salud. La distinción será entregada en la próxima versión en línea del evento, que se desarrollará el 4 y 5 de octubre de este año.

“La solución a la que se desea llegar permitirá aumentar la eficiencia en el manejo de inventarios en farmacias, sobre todo en las insertas en el sistema de salud público, y en los servicios de alimentación privados. Dicha ineficiencia se manifiesta en altos costos totales de administración de inventarios, los cuales incluyen el costo de la compra, el de mantención de stock, el de generación de órdenes de compra y el de desabastecimiento, que ocurren por una mala estimación de la demanda de productos farmacéuticos y alimentos”.

Asimismo, sostiene que “la solución considera la realidad particular de las farmacias y servicios de alimentación, motivo por el cual lo hace más específico para solucionar el problema detectado de una manera más exacta que algoritmos genéricos. Además, una vez montado y funcionando el servicio podrán incorporarse nuevos avances científicos relacionados con la gestión de inventarios no sólo de farmacias y servicios de alimentación, sino que también brinda la posibilidad de expandirse hacia otros mercados una vez validados los eventuales nuevos modelos”.

Datos del Proyecto: Fondecyt de Iniciación, número 11190004, titulado “Ahorro en costos de inventarios de farmacias y servicios de alimentación y nutrición obtenidos a través de modelos de demanda estocástica para el abastecimiento y sus relaciones con factores de éxito en sus cadenas de suministro”.

 

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Cerca de 500 asignaturas se impartirán de manera presencial durante el segundo semestre.

    













     












Este miércoles fue un día especial para los estudiantes de la Universidad de Valparaíso: las facultades abrieron sus aulas y laboratorios para retornar a la presencialidad, tras casi un año y medio de clases remotas.

La UV inició la modalidad presencial con actividades prácticas en los laboratorios de especialidades y también en campos clínicos, dejando las sesiones en línea para clases teóricas y en modo híbrido.

Cerca de 500 asignaturas se impartirán de manera presencial durante el segundo semestre en la Universidad de Valparaíso, gracias a la apertura de más 157 salas y treinta laboratorios implementados para desarrollar simultáneamente docencia presencial y remota a los estudiantes.

Así lo informaron las autoridades de la Universidad, encabezadas por el rector Osvaldo Corrales, quien junto al vicerrector académico, Carlos Becerra, y la decana Marcela Alviña realizaron una visita a la Facultad de Farmacia, donde cerca de sesenta alumnos de la carrera de Química y Farmacia asistieron, durante esta primera jornada, en forma parcializada y de acuerdo a los aforos permitidos, a una nivelación de prácticas experimentales de laboratorio del campo de la química y la biología, para estudiantes de la generación que ingresó el año 2020.

Este grupo de estudiantes, junto a la cohorte de ingreso 2021, no había podido tener, hasta ahora, clases presenciales, dado que la pandemia de Covid-19 obligó a un confinamiento obligatorio e impidió a los estudiantes asistir a la universidad.

En ese contexto el rector Osvaldo Corrales señaló que “nuestro primer mensaje a toda nuestra comunidad universitaria es que hemos adoptado todas las medidas sanitarias de rigor para garantizar que el retorno a la presencialidad sea seguro”.

Además, el rector indicó que para que el retorno continúe siendo muy seguro es imprescindible que todos y todas se comprometan con la mantención de las medidas sanitarias: uso de la mascarilla, atención del distanciamiento físico y también lavado frecuente de manos y uso de alcohol gel cuando asistan a los recintos universitarios.

“Por ello también, y con el propósito de evitar las aglomeraciones, hemos dispuesto que las actividades sean espaciadas y ha sido necesario generar todas las secciones que hagan falta para que las y los estudiantes puedan asistir en grupos que no superen los límites establecidos para evitar situaciones de riesgo”.

El vicerrector académico afirmó que “durante el segundo semestre se van a realizar más de 500 clases de asignaturas, en la modalidad híbrida o presencial, en toda la institución. La idea es ir trabajando y ajustando eso durante agosto, de manera que en septiembre ya tengamos el plan en pleno funcionamiento”.

El académico agregó que “hemos planificado la docencia hibrida con más de 157 salas y más de treinta laboratorios implementados y con eso estamos desarrollando en cada una de las carreras docencia hibrida, que incluye actividades presenciales, como ven aquí ustedes en laboratorios y campos clínicos”.

La profesora Marcela Escobar, jefa de carrera de Química y Farmacia, indicó que el retorno a la presencialidad es una excelente noticia tanto para académicos como para estudiantes, ya que es un regreso a hacer vida universitaria, a vivir nuevamente en comunidad y lograr los resultados de aprendizaje que requieren los estudiantes para desarrollarse efectivamente en su campo profesional. “Es esencial esta actividad presencial, es esencial no solamente en el ámbito disciplinario. Sin duda también lo es desde el ámbito social, el ámbito personal, un poco liberarse del estrés, liberarse del encierro y volver a retomar a las actividades normales de la vida universitaria”, aseguró la académica.

Finalmente, los estudiantes valoraron la vuelta a clases presenciales, experiencia que no habían experimentado desde su ingreso a la Universidad. Es el caso de la joven Carla Mendoza, estudiante de la carrera de Química y Farmacia, quien ingresó a la carrera el año 2020. “Es como el primer día de clases. Volver es importante, emocionante y entretenido, porque no conocía a mis compañeros, la única comunicación que teníamos siempre había sido online. Verlos ahora es más entretenido y baja un poco la presión de las clases. Aparte, uno se siente más en ambiente de estudio, de universidad. Es un cambio que, aunque uno no lo crea, es súper grande, que se espera y también se necesita”, afirmó la joven.

Las autoridades señalaron que en toda la Universidad están disponibles los elementos de protección personal para quienes lo requieran. También llamaron a mantener las medidas de autocuidado y respetar los controles de ingreso habilitados con toma de temperatura, dispensador de alcohol gel y registro de los asistentes para mantener la trazabilidad.


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Equipo SOCEQYF realizará la ceremonia de lanzamiento online el próximo 27 de agosto.




La Sociedad Científica de Estudiantes de Química y Farmacia (SOCEQYF) de la Universidad de Valparaíso anunció la presentación del segundo número de la revista Elixir, que se llevará a cabo el viernes 27 de agosto a través de su Instagram oficial (@soceqyf).

Tal como lo señaló el estudiante Ricardo Quiero, encargado de relaciones públicas de la agrupación, la publicación que surge el año 2018 para generar un vínculo entre estudiantes, docentes, investigadores y la Escuela de Química y Farmacia UV también tiene como objetivo la difusión de información actualizada, de trabajos de investigación, generar espacios de discusión científica y entregar consejos sobre la vida universitaria.

En ese marco, Ricardo Quiero adelantó que “el segundo tomo es muy especial, pues fue hecho en pandemia. En él se abordarán a fondo gran parte de las actividades realizadas durante el año 2020 y cómo el equipo de SOCEQYF supo adaptarse a un mundo pandémico, trabajando casi al cien por ciento desde nuestros hogares. Además, al igual que en el primer tomo, se incluye una sección dedicada a los mechones”.

La revista se editó en formato digital y esta versión cuenta con cuarenta páginas.

“La verdad es que fue un desafío nuevo para nosotros. Ninguno de los miembros es experto en el área de edición o diseño. Por lo tanto, todos fuimos haciendo pequeños aportes. Incluso fue necesario capacitarnos rápidamente con las herramientas tecnológicas que están a nuestra disposición. Posteriormente, tuvimos que hacer un estricto análisis de redacción y ortografía, proceso en el cual participó una parte importante del equipo de trabajo”, sostuvo el estudiante.

El evento comenzará a las 20:00 horas. La publicación estará disponible en la página web de SOCEQYF: https://soceqyfuv.webnode.cl/

Comité editorial de la revista: Daniela Darlington, Rocío Dávila, Dámari Gutiérrez y Fabián Utreras.

Otros colaboradores: Rubén Acuña, Isabel Lizana, Daniela Molina, Ricardo Quiero, Paris Reyes, Lucas Rocco, Angely Troncoso, Constanza Ulloa y Laura Villanueva.

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La actividad convocó a cerca 65 participantes.



“Interacciones farmacológicas: desde el concepto a su impacto clínico” se tituló el curso que llevó a cabo la agrupación de titulados del Programa de Intervención Farmacéutica (PIF), perteneciente a la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso, y que fue dirigido a alumnos de las carreras del área de la salud de la UV.

La actividad, que tuvo alrededor de 65 participantes, consistió en una capacitación teórico-práctica, que incluyó temáticas como fundamento y análisis de las interacciones farmacológicas, interacciones fármaco-plantas medicinales e interacciones fármaco-alimentos, entre otras.

La coordinadora del PIF, la académica de la Escuela de Química y Farmacia UV Javiera Olivares, explicó que el Programa de Intervención Farmacéutica es un proyecto universitario dirigido a la comunidad con el objetivo de educar sobre el uso racional de medicamentos y ya cuenta con una trayectoria de 13 años.

“Algunos titulados que han pertenecido al PIF de pregrado han demostrado su interés en seguir colaborando desde su rol profesional. Actualmente el programa se compone de dos grupos: el primero, conformado por estudiantes de pregrado de distintos cursos (35 estudiantes aproximadamente). El segundo, denominado “PIF Senior”, se constituyó el año pasado y lo integran titulados de la carrera (catorce profesionales), quienes en forma voluntaria nos apoyan en distintas actividades, dentro de éstas el desarrollo de capacitaciones para estudiantes”, sostuvo la académica.

También agregó que “la parte práctica se llevó a cabo mediante un taller de análisis de casos clínicos, en el que se trabajó en grupos pequeños dirigidos por tutores, todo esto facilitado por farmacéuticos y farmacéuticas del PIF senior, quienes además de aportar con sus conocimientos apoyan a nuestros estudiantes desde su experiencia profesional y clínica”.

La coordinadora valoró la experiencia como muy positiva, porque “tuvimos una gran convocatoria y participación. Al finalizar el curso recibimos buenos comentarios y sugerencias de que se sigan dictando más capacitaciones de este tipo. Esto es un gran desafío, pero gracias a la buena voluntad y dedicación del PIF Senior, creemos que será posible”.

También adelantó que para este segundo semestre en primera instancia se está programando la segunda versión del curso-taller “Farmacovigilancia: aproximaciones”.

“Es una solicitud que hemos recibido de parte de los y las estudiantes, además de ser un tema muy relevante para el equipo de salud y que hoy en día toma más fuerza, dado el contexto sanitario que enfrentamos”, concluyó.

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Los primeros días de agosto se realizaron distintas actividades de promoción.



Con el objetivo de crear conciencia e impulsar acciones sobre temas relacionados con la protección y apoyo a la lactancia materna, desde el 1 al 7 de agosto se celebró, a nivel mundial, la Semana de la Lactancia Materna, iniciativa que fue instaurada oficialmente por la Organización Mundial de la Salud y UNICEF en 1992.

La Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso también se sumó a la celebración y participó en distintas actividades, que se llevaron a cabo de manera remota y presencial.

De este modo, las internas de la unidad de Pediatría y Neonatología del Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso Karina Vilches y Xiomara Brignardello, supervisadas por las nutricionistas Pamela Estay y Yasna Muñoz, ambas académicas de la Escuela de Nutrición y Dietética UV, y guiadas por los nutricionistas Diego López y Camila Ortega, ex estudiantes UV y actualmente nutricionistas clínicos del centro asistencial, realizaron infografías y educación sobre extracción y entrega de leche materna en el hospital, además de fomentar una adecuada alimentación materna durante esta etapa.

Así lo comentó la también supervisora de prácticas profesionales de la carrera, Pamela Estay, quien agregó que “en el CESFAM de Nogales la interna Ignacia Pacheco realizó acciones de educación y un video informativo dirigido a la comunidad sobre beneficios de la lactancia materna para el lactante, la madre, la familia y la sociedad, además de participar en múltiples actividades vinculadas a la semana mundial de la lactancia materna”.

El Comité de Lactancia Materna de Nutrición y Dietética, COLMANUD, organizó múltiples actividades de vinculación por redes sociales, entre ellas capacitaciones realizadas por destacadas nutricionistas y actividades de colaboración con otras universidades de la Región, con el fin de potenciar la protección y promoción de la lactancia materna entre escuelas de Nutrición.

La profesora Estay, quien es tutora de COLMANUD, agradeció la motivación y compromiso de las y los estudiantes de Nutrición con la Semana de Lactancia Materna, ya que “es fundamental para reforzar y promover la entrega de este alimento ideal y potenciar una nutrición óptima desde las primeras etapas de la vida”, sostuvo.

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